cabo de lata
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


 
 

Me levanto dolorido,
con un zumbido en la cabeza,
mareado, todavía borracho.
Que aburrida sería la vida
sin estos momentos de auténtico
y sincero arrepentimiento.
 
 
 
 
 
 
 

Por la noche, cuando vienen los demonios, no encuentro en mi cama, bajo las mantas, espacio lo suficientemente seguro para esconderme de ellos.
Por la noche, cuando vienen los demonios, cruzo la escalera corriendo y de puntillas para que no me cojan por los tobillos y me arrastren debajo de la escalera.
Por la noche, cuando vienen los demonios, no encuentro en el olvido el arma para defenderme de los desgarradores recuerdos que traen.
Por la noche no hay lugar para esconderse de uno mismo.
Los demonios son buenos, vienen desde tu interior, tu los llamas con tu angustia, vienen a despedazar tu alma, a purgarla, la arrojan a la hoguera del remordimiento donde sufre por lo que hicimos... más triste es cuando lo vienen por lo que dejamos de hacer.
Por la noche, cuando vienen los demonios, arañan mi alma con mis pecados.
 
 
 
 
 
 
 

La locura de la noche, el calor, el sudor, la respiración,
 los cuerpos en movimiento, los focos, la oscuridad,
 la música vibrando en el pecho, el alcohol, las pastillas,
 las luces, los cuerpos apretujados en la salida, el frío
 de la noche, los cuerpos apretujados en la entrada, más
 oscuridad, más musica, más alcohol, más pastillas,
 todos moviendonos en una orgía mediática a ritmo house,
 una multitud convertida en una persona, un cuerpo colectivo.
 Hagamos una guerra, que nuestros cuerpos sean las armas
 y el deseo nuestra ideología. Si luchamos por la paz,
 Por que no follar por la castidad?.
 
 
 
 
 
 

FRACTALES
 La ciudad es un fractal, la primera vez que me 
 describieron que era fractal, me dijeron que era 
 como una figura en la que podías encontrar esa 
 misma figura una infinidad de veces dentro de 
 si misma, más tarde pude descubrir con exactitud 
 lo que era, pero esta definición, simplista e 
 incompleta, define con exactitud lo que siento 
 por las metrópolis, no son más que imágenes de 
 sus habitantes, reflejo agigantado de sus 
 organismos, con sistemas nerviosos por cable de 
 cobre que transmiten la información, arterias 
 asfaltadas por las que pasan los alimentos en 
 conserva, las plaquetas de cemento y yeso que 
 reparan los da os, los glóbulos blanco-azulados 
 que patrullan en busca de individuos patógenos, 
 el oxígeno que ventila sus diminutos habitantes,
 es y alcatarillas por donde circulan las 
 heces. La misma naturaleza parece imitar el 
 entorno del hombre, siendo wateres los vertederos 
 y cocinas donde preparar los productos que consume 
 las industrias que la suelen rodear.
 Las mismas ciudades se comportan como células que 
 se agrupan en organismos nacionales, que se dividen 
 en órganos regionales con funciones indefinidas.
 
 
 
 
 
 
 

La vida es muerte en esencia.
 Al igual que no puede haber bien sin mal, para discernir
 la vida necesitamos de la muerte, la una no podria existir sin la otra.
 El nacimiento es el primer instante en el que empezamos a consumir la
 vida y primer llanto, alito de vida, es la primera palabra del preludio
 de muerte.
 Estamos muriendo lentamente, lo que primero mueren son los recuerdos,
 caricias en el utero de la madre, las palabras cari osas, la humeda
 y fria incomodidad de unos pañales sin cambiar. 
 la adolescencia pasa rapido y en ella se consumen la mayor parte de los
 deseos, hormonas que se disparan e inundan el cuerpo con deseos, desde
 los carnales y mas mundanos, faciles de complacer, hasta los mas
 impensables y altruistas.
 Consumimos, como si productos del supermercado
 se trataran, las etapas de la vida, desechandolas luego y desterrandolas
 al lejano recuerdo en el cual solo ocasionalmente echamos un vistazo para
 recordar que hubo una epoca en la que era mas facil ser felices, consumimos
 y no vuelve nunca la magia del primer amor, el cual consiste principalmente
 en la ignorancia de que, como todo en la vida, tambien ha de acabar.
 luego pierdes los amigos, esos que se adelantan en consumir sus vidas
 y que formaron parte de la tuya, al morir definitivamente, se llevan
 consigo parte de ti, son peque as porciones de muerte que, como si
 de hojas caducas de arbol de oto o van desprendiendose de uno y
 dejandole solo, y cuando por fin te encuentras completamente solo y
 no hay nada mas a tu alrededor, cuando no tienes mas cosas que perder,
 entonces un bello rostro, casi familiar, que ha estado recogiendo todos
 los pedazos de la vida que has desechado, se te acerca y te hace compa en ese momento  solo te unen a la vida los recuerdos que hayas dejado en
 las personas que te conocieron, asi cuando por fin ellas tambien 
 desaparezcan te acompa ara al nirvana, la ausencia de los deseos, al olvido
 donde dejaste aparcados tus porciones de vida. Tu cuerpo se descompone, sus
 elementos se disgregan y algunos vuelven a formar parte de la cadena de la
 vida, son partes de otros seres, de otras personas y formaran otras vidas
 que se iran consumiendo como estrellas fugaces en una noche clara de 
 verano, formando en la retina de los que las observan bellas estelas,
 imagenes, ilusiones, envidias y sue os. Otros elementos, como si de leales
 amantes se trataran permaneciendo fieles a su ultimo due o, formaran parte
 de un paisaje y desde este observaran, ahora si, inmortales, el paso del 
 tiempo, de la ilusion y la desesperanza, de la vida y de la muerte.

     Dedicada a mi primo David
      Te me adelantaste cabrón.
 
 
 
 
 
 

Un día perseguí una ilusión. La seguía a todas partes que esta fuera
 pero la vida es traicionera y tropece en la raíz de un árbol,
 cuando levante la vista no vi la ilusión, la había perdido,
 desesperé. Recorrí mucho camino hasta que me canse y me senté
 junto a un árbol, el mismo que me hizo tropezar, estaba arraigado
 en lo alto de una loma, tome aire y contemple el paisaje. Vi a muchos
 seres pasar por ese sitio. Gamusinos, Calandracas, Eurones machos en
 celo. Todos buscaban su ilusión, muchos la perdieron de vista,
 otros creían tenerla atrapada pero se les escapaba de entre los dedos
 cuando querían observarla. De repente me observé las manos... 
 estas habían cambiado ya no eran suaves y rosas color de piel si no que
 eran mas bien marrones y ásperas como la corteza de los árboles
 mis pies habian enraizado y buscaban alimento en las profundidades
 del suelo. Mi cuerpo ya no buscaba la ilusión de antaño, en cierto
 modo estaba muriendo...
 
 
 
 
 
 
 

  No es cierto que los demonios sean malos... ellos no comieron la
 manzana prohibida por lo tanto no saben que es el bien, tampoco el mal.
    Ellos solo reproducen la maldad que ven en los hombres.
 Estrella matutina, el principe del infierno, anta o capitan de las huestes
 angelicales solo es un siervo de dios.
 Su reino no esta bajo la tierra, esta en nuestro interior y no se nos 
 envia all  despues de la muerte, nos acompa a durante toda nuestra
 existencia.
    Dios todopoderoso y omnisciente le obligo a revelarse y luego fingio
 ira. No se puede odiar nada mas que a los iguales o los superiores y no hay
 nada mas grande que el pues el lo es todo.
    Lucifer se revelo por voluntad divina contra la voluntad divina, fue
 expulsado y reina el los infiernos por su voluntad nada ocurre sin
 motivo y todos los motivos son del L.
    Eramos ni os, solo unos ni os bailando una danza divina, todavia lo
 seguimos siendo. En el jardin del eden, bajo la sombra de un manzano
 una sierpe sonrie sabiendose la perdicion de todos nosotros, pero lo
 que ella no sabe es que no fue ella la que nos mando a vagar por la
 tierra. Fu l en la infinita inefabilidad de su voluntad nos envio
 a vagar por la tierra.
    Que padre responsable no sabe que prohibir una cosa solo sirve para
 que el ni o, en su incesante deseo de conocimiento lo busque.
    No puso barreras, tendio la trampa y nosotros nos dejemos llevar como
 marionetas. Y nos dijo que eramos malos. Y nos dio el conocimiento de que 
 eramos malos. Y nos dio el conocimiento de lo que era el bien para
 martirizarnos con unos instintos que nos arrastran al pecado.
 OR, por que nos hiciste pecadores y nos azotas por ser lo que
 somos. No somos parte de ti?. No estamos hechos a tu imagen y
 semejanza?. Que es la vida entonces si no una muestra de masoquismo
 celestial. Dios castigando, castigandose a si mismo por su propia
 voluntad.
    Con lágrimas en mis ojos, lo lunico que me remuerde es el hecho de
 que hasta esta informal queja, toda rebelion, toda devoción, TODO,
 esta en el plan celestial....  mi ira, mi amor, mi odio, mi pasión.
    Por lo tanto, Oh! se or, no muestres sorpresa, no finjas decepción
 delante de mi cuando te digo que soy malo. No mandes a tus coros
 celestiales a llorar por mi alma y a atormentar mi ser por ser lo
 que tu deseas que sea.
     Pecar , hare uso de mi libre albedrio en una pública exibición irreverencia para poner de manifiesto tu naturaleza, madre de todas
 las naturalezas.
    Vagare por el mundo, tal y como nos ordenaste, y seguire tus mandatos.
 No, no, no. No aquellos que dejaste grabados en piedra y entregaste a
 Moises, sino otros mas antiguos, grabados con el lenguaje celestial
 en lo mas profundo de nuestro interior. Instinto pecador?. Genetica?.
    Ya lo sabes. De hecho lo sabias desde el principio, eres omnisciente.
 Primero estaba el verbo y el verbo era dios y estaba con dios.
 El hombre esta aprendiendo el lenguaje con el que los hiciste y cuando
 por fin lo completen, que sera lo que nos diras, cual sera tu excusa.
    De pequeños lo hijos rara vez no aman a sus progenitores, de mayores
 raras veces los perdonan.
 
 
 
 
 

y corro desesperado, intentando vivir la vida al máximo,
[...] y me doy cuenta de que estoy en el mismo punto en
el que comence, atemorizado de no poder vivir la vida,
incapaz de moverme, me siento y lloro, y cada lágrima 
que cae al suelo se convierte en el segundero de un
reloj que mide el tiempo en el que aprendo la futilidad
de mi vida, la inocuidad de mis acciones, el sinsentido
de la existencia.Me siento tan infinitamente
insignificante que me regocijo en la inocuidad de mi
vida, de la inocencia de mis actos.
   Me levanto dolorido, con un zumbido en la cabeza,
mareado,todavía borracho.
   Que aburrida sería la vida sin estos momentos de
autentico y sincero arrepentimiento.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

de Kurogane

a 16 diciembre 00

 



 
 
   

 
 
 

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