las farolas sonríen en las esquinas
 

- - - - - - - - 
 
 

 

 
 
 
 
 
 

Dos manos redondas llevan algo a los ojos.
Desde que se levanta con los trinos
esa mujer gorda
los tiene llenos de espanto
dentro de la boca redonda.
Las farolas
sonríen en las esquinas de su nido y
ellos, sorprendidos, saltan
hasta que cae dormida.
Dos ojos redondos llevan golosinas al agujero.
La esperanza la guarda rizada en un saquito y jamás 
dejará libres a los pájaros.
 
 
 
 
 
 
 
 

Una mujer vieja duerme.
Al otro lado de sus párpados 
ardientes vertiginosos seres
y el jadear de muchos caballos 
su respiración en la madrugada 

y cómo arden 
los párpados. 
Ha  viajado 
en un ritmo excesivamente sensual
como el que marcha mareado en torno al fuego.
Y nunca sabe si ha llegado.
 
 
 
 
 
 
 
 

Un poema es una piedra.
Un pisapapeles con tormentas apresadas
o pequeñas caracolas, cuernos de insectos.
Se puede arrojar o poner sobre el estante de la cocina.
Puede ser un regalo o digno de un entierro, una oración,
un condimento, un afrodisíaco, una necedad.
Llorar sobre él es útil.
Golpear tu propia frente con él.

Pero sin bordes no, 
no es joya, es soplo sólo y sirve
para refrescar, como una pluma,
como una perreta de niño.
 
 
 
 
 
 
 
 

La noche lamía dulcemente las aceras.

Olvidó en ese instante.

Abandonó su hogar y se dejó arrastrar 
por la tibia corriente del reguero,
cuyas vueltas y revueltas la hacían reír
y la ablandaban.

Los ojos gritaron y quedaron blancos: 
ahora sólo veía el nacimiento de su cabello.
El mundo moría pero ella bebía vino
con el último sol de la tarde.
Jugaba con las hormigas construía embalses.
Era el ser más poderoso
sobre la faz de la naranja.
Qué ingenuidad la suya. Creyó
que el amor le daría fuerza.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Está sentada entre hortensias en la vieja 
estación del tren, en una silla de playa.
Suelo de junturas habitadas una ventana
abierta y nadie adentro en la casa. Tic
tac. Y entonces como una cerilla contra
el cemento, una voz rasca su nuca:
La vida es infierno.

Siempre ese dolor seco y ya
siempre el fin de la humedad
en el pecho y arbustos de plástico.
La brisa apenas alcanza a acariciar alguna hoja muerta.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

cincuenta años de mujeres
van flotando en el agua sucia
girando a los lados de las aceras
las faldas hinchadas como salvavidas

ellas tienen un secreto y he de averiguarlo

tirar
tirando
empujar empujando con ojos ciegos 
y el cielo entre las sienes tensas 
ancas 
luchador de sumo
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Camino.
Camino y trato de pensar en no pisar
las rayas las junturas las selváticas
caídas de los insectos.

Camino. 
Camino y pienso que lo hago bien, no ver,
no pensar en lo que esquivo sin gracia
por el paisaje desolado de mi frente.

Camino.
Caminar así me da la concentración ausente 
del que reza cuando camina, del que sonríe 
a los fantasmas. Del que desafía, lleno de miedo,
a la brillante e irónica vida.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

ira es 
amarilla la ira duele
como dicen que es la locura y es cierto es ciega 
asciende revienta es más aguda que el deseo 
que el amor que la bondad es afilada 
es un monstruo dormido derriba edificios
con la boca rota la boca roja
los ojos las manos los brazos llenos de ella
incapaces del reposo  
 
 
 
 
 
 
 
 
 

tiene el ojo boca arriba
y le sale cada vez
un angustioso canto sin voz
cada DIA de esos de ángulos

dijo que la emoción se cultiva en un vasito
entre algodón mojado
y al cabo de unos días 
apesta
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

es necesario comprender
imaginar cómo
se soporta el dolor
estudiar mucho
- entrenamiento y senderos -
ser un corredor de larga distancia un 
nómada aburrido 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

esas señoras con sus cestas
llenas de pescado y tomates
con sus ojos tristes y carrillos rojos 
caminan bamboleándose
día tras día
mientras la danza muere
junto a ellas
sólo muy de vez en cuando llevan plumas
de pájaros asombrosos adornándoles la cabeza
y ríen 

miran por la ventana 
el aire poblado de partículas
en movimiento 
la mejilla en la mano la cabeza un poco inclinada
y el día que transcurre y muere
 
 
 
 
 
 
 
 
 

los desgraciados
lloran alguna vez cada varios años y sus lágrimas
son dulces y claras  tan limpias
de futuro como un río que nace está vacío
de recuerdos
 

-qué hermosa la vida del perro
-querida
-¡yo soy tan feliz!
-¡tú! 

el flujo es roto a veces
por movimientos rápidos y violentos de deseos 
que siguen el caminar con la mirada
 
 
 
 
 
 
 
 
 

nada nada nada
aquí lo único que importa a estas alturas
es el desafío último:
no permitir que la belleza muera 
es sencillo algunas personas lo hacen
con naturalidad admirable

las señoras
mastican cada bocado con un comedimiento 
hipnótico o al menos una concentración vacía
de impureza que resulta cuando menos relajante
como esa dulzura blanda al cruzar los brazos
de leche
 
 
 
 
 
 
 
 
 

no está bien hablar así
el dolor no se toca
es una flor sensible
esto es de sumo mal gusto
 

-no es inmoral ser un desgraciado
-alégrate
 
 

y
sin embargo mira a morder tela

morder tela da ganas de esperar
morder tela espera
y escucha la garganta
morder tela siente aludes
que están a punto de caramelo para la tumba
.
ella está a punto de caramelo para los gusanos
cágome de miedo
se muere de miedo de morir
y está tan cerca
estoy a punto ya para la tumba
no falta un soplo rápido
las venas azules
he vivido tanto
y me muero de miedo de morir
y será

 
 
 
 
 
 
 
 
 

silencio el llanto de babosas
por las comisuras y el labio hormiguero 
contengo el empuje en mis párpados de la pena
con el fingimiento de la tristeza en fiestas
tengo un retrato así, tan tenue y en lucha, diciendo Felicidades 
con la sonrisa y la muerte adentro 
cada vez que lo miro lloro

y hoy
qué frío en el corazón mientras la brisa mueve cortinas
en casas deshabitadas en estaciones de tren
y cuando se acercan las imágenes bellas 
y cantan 

aullando como locas enfurecidas
que giran la cabeza carnosa 
-que han adivinado que las miras-

en la barriga tengo caballitos de mar como praderas,
y olas que cubren de silencio la arena
pero ahora se vuelven 
la batalla más triste
caballeros hormigas y titanes de babas
es un ritmo de luz muerta es
la batalla de mi sonrisa y mis ojos

tierra encharcada
 
 
 
 
 
 
 


 
 

de llovizna

a 30 de Mayo 02
 
 
 
 
 
 
 

 
a index

 
 
 
 

#poesiasalvaje.com
® todos los textos propiedad y registrados por sus autores